Jesús Tepactepec: El Espanto (Crónica senequista de una tragedia)
...

Otros Datos Tlaxcala 

viernes, 15 de marzo de 2019, 12:03:15 pm 

IN MEMORIAM – PRIMERA PARTE

SEGUNDA PARTE

Y llegó el espanto…

Séneca, el filósofo estoico que se quitará la vida en el año 65 por orden del emperador Nerón, su maniaco y desenfrenado pupilo, soportó los horrores de su destino entendiendo y aceptando la voluntad de una diosa.

Fortuna, la primogénita de Júpiter, en su mano izquierda portaba la cornucopia, símbolo del poder para dar favores, y en la derecha, la palanca de mano de un timón, que advertía su facultad siniestra para cambiar, con velocidad aterradora, el hado de los hombres.

“Nada hay prometido sobre la noche de hoy –expresó el romano-; aún he dado un plazo demasiado largo: nada sobre la hora presente”.

A Jesús Tepactepec, que se encuentra prácticamente conurbado con la cabecera municipal de Nativitas, llegó el quinto viernes de Cuaresma, día dedicado a la fiesta del Santo Patrono.

Como cada año, los vecinos hicieron desde temprano los preparativos convenientes para la fiesta de Nuestro Señor Jesusito, y alistaron las gruesas de 144 cohetes que es costumbre ofrecer para su quema la noche de la celebración en la plaza central.

Ahí es tradición la procesión por las calles de la localidad, acompañada por la venerada imagen de Cristo flagelado, para recoger la ofrenda explosiva de las familias para llevarlas a su bendición en el Santuario del Padre Jesús de los Tres Caminos.

Se incorporaron a la marcha religiosa más personas de lo habitual, lo que prometía un festejo copioso, superior al de años pasados.

Indiferentes a las fatalidades que acechan a la detonación de explosivos, los católicos cumplían los cánones de la festividad.

En una camioneta depositaron parte de las gruesas colectadas, mientras una banda de música acompañaba a la comitiva.

Algunos cohetones fueron quemados para expresar júbilo, sensación contraria al sentido sobrio de los viernes cuaresmales que en rigor exigen ayuno y abstinencia.

Entonces, llegó el espanto.

EL ORIGEN – TERCERA PARTE

DIOS – CUARTA Y ÚLTIMA PARTE


TRÁMITES Y SERVICIOS
TRÁMITES Y SERVICIOS